La gorra de hombre con visera rígida protege del sol y de salpicaduras, lo que resulta útil en cocinas y entornos de alimentación.
La rejilla en la parte superior permite que circule el aire, manteniendo la cabeza fresca durante jornadas largas. El elástico trasero asegura un ajuste cómodo para diferentes tallas, evitando que la gorra se mueva mientras trabajas.
Está hecha de sarga blanca, con un aspecto limpio y profesional que combina con cualquier uniforme.
Es ideal para hostelería, restauración, panaderías, pastelerías, almacenes y comercios, proporcionando comodidad, protección y un toque profesional en el día a día.